Salento, un municipio lleno de color que espera por tí y al que puedes llegar en un carro rentado

Salento, un municipio lleno de color que espera por tí y al que puedes llegar en un carro rentado

En medio de las montañas del Quindío el color, la tradiciones y el aroma del café se confunden entre tanta alegría, tantos bosques y las sonrisas de los habitantes de este hermosos municipio quindiano.

Hace pocos días tuvimos la oportunidad de recorrer varios municipios colombianos, un recorrido que empezó en la hermosa ciudad de Medellín donde rentamos un carro, una camioneta 4 x 4, en la que esperábamos llegar hasta el valle del cocora.

Saliendo de Medellín en dirección al sur, luego de cruzar el municipio de la pintada, el paisaje de inmediato fue otro, grandes ladera, cafetales y muchas naranjas empezaron a apoderarse de nuestra vista. Café, mucho café, una carretera segura, despejada y en muy buen estado nos llevó hasta Pereira, donde esperamos pasar la noche para esperar la mañana y continuar el camino hasta Salento.

Fueron cinco horas de trayecto entre Medellín y Pereira, eso sí, varias paradas, algunas fotos, unos cuantos cafés y buena comida. Al llegar a Pereira, la avenida circunvalar nos ofreció buen ambiente, comida rica, rumba a la altura de su gente y toda la cordialidad y amabilidad esperada.

En la mañana siguiente, de nuevo nuestro carro rentado, una hora más de camino y el color de salento nos sorprendió, calles estrechas, sombreros que daban fé de su gente trabajadora, sonrisas y bienvenidas.

En el fondo las hermosas palmas de cera, decidimos seguir de largo y llegar hasta el valle, ver al altura imponente de las palmas y por supuesto subir a la cima de las montañas para sentirnos vivos, respirar otro aire y jugar con el humo que salía de nuestras narices gracias al frío del lugar.

Una tarde hermosa, un paisaje soñado y luego, de nuevo a nuestro carro rentado, de regreso a Salento, donde el almuerzo nos sorprendió, pescado, un pescado exquisito. Un viaje perfecto, un fin de semana con mucho por recordar y contar, una experiencia simple, económica y fácil de vivir.